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Del cuaderno Bajo el cielo del exilio
Quizás nunca ya pasó sin darme cuenta
quizás
nunca componga un poema trascendente
ni redondo.
no hay recambio
para la espina dorsal de la alegría
al otro lado del mundo
donde suelen ocurrir cosas
igualmente parecidas a la angustia.
quizás nunca construya el poema paralelo
al poema tinto en sangre del delirio
detrás del telón de los gloriosos.
ya no.
ya no suelo desbocarme
a punta de pistola
de máximo calibre
mejor dicho
a punta de verso maduro -perdón-
suelen ocurrrir ciertas tormentas
en este lado del océano
muy parecidas a la soledad.
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